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Zonas de atracción de una farmacia

Organiza una estrategia de venta a partir de las zonas de atracción de tu farmacia
23 de febrero de 2015
Zonas de atracción de una farmacia

En cualquier superficie dedicada a la venta como ocurre también en las farmacias, existen una serie de zonas en las que en nivel de atracción es más alto y otras en las que es más bajo. Estos puntos se denominan puntos fríos y puntos calientes.

Se denominan puntos fríos aquellas zonas en las que el rendimiento de ventas de cualquier producto suele ser inferior a la media del local. Y en muchas ocasiones esto se produce porque las góndolas o productos se encuentran mal colocados, porque hay una mala orientación del flujo de la clientela o porque son zonas que se encuentran muy cerca de la puerta de entrada por ejemplo, o a su izquierda por lo que el cliente potencial que entra no presta atención. También suelen caracterizarse por ser zonas frías aquellas con poca luz, que están desordenadas, que tienen una alta concentración de ruido o con personal poco agradable.

Rincones, pasillos sin salidas y la trastienda también son puntos fríos. Por regla general en estas zonas frías deben colocarse aquellos productos que son de consumo diario o que el consumidor desee profundamente. Al tratarse de productos de primera necesidad, al consumidor no le hará falta verlos para demandarlos en nuestra farmacia.

Por el contrario, los denominados puntos calientes, son los que proporcionan un rendimiento de ventas mayor a la media de la farmacia. Es importante distinguir dos categorías: naturales y artificiales. Los naturales están formados por la arquitectura de la farmacia o por el mobiliario, en cambio los artificiales están son los provocados por medios más técnicos como pueden ser la iluminación, la decoración, los mensajes publicitarios, etc. Un ejemplo claro de estas zonas calientes se encuentran junto a espejos, junto a la báscula y encima del mostrador, siendo quizás este último el más evidente.

Suelen situarse en estas zonas calientes productos que son de consumo esporádico o cíclico que atraen la atención del cliente y despiertan su interés. Este tipo de productos deben estar en la zona de más tránsito de la farmacia. Ejemplos de productos de este tipo son los de dermofarmacia, los de adelgazamiento o los fármacos que se estén publicitando en ese momento.

Una zona destacada dentro de las farmacias o cualquier establecimiento dedicado a la venta, es la zona amarilla o imán. Suele estar situada en uno o más cantidad de puntos dentro de la farmacia y esto dependerá un poco dependiendo de la oferta. Estos puntos imán pueden cambiar de lugar y de cantidad en el tiempo y pueden situarse en el centro de la farmacia o mostrados siempre cerca de alguna zona caliente.

Los productos de la zona imán suelen ser de tipo estacionales, o que están en promoción en ese momento en diferentes medios de comunicación. Son productos que deben estar a mano del consumidor y colocados de manera estratégica. Por lo general estos productos tienen un bajo margen comercial pero mucha rotación que beneficia a la farmacia.

Autor: Escaparatix
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